Marzo / 14 / 2013 DesafĂ­os mineros 2013

  Fuente: Minería Chilena


Por Iván Violic

El desafío histórico de la industria minera es cómo enfrentar los cambios del entorno económico que pasa por periodos cíclicos de altos y bajos precios. Actualmente vemos un periodo de altos precios, junto a un incremento significativo de los costos, tanto en el desarrollo de nuevos proyectos como en los costos de producción de las operaciones mineras, con una creciente demanda de los escasos recursos, tanto en capital humano, como en equipos e insumos principales, y mayores expectativas de beneficios de los diferentes stakeholders.

Estos nuevos desafíos no se pueden resolver con los mismos estilos tradicionales de gestión y de administración, centrados en los aspectos técnicos y en el mando vertical de las organizaciones. Sin dejar de lado los esfuerzos por aumentar producción y reducir costos, es necesario además un cambio de paradigmas, con una visión más amplia del negocio y nuevas estrategias de abrirse a innovadores esquemas de participación de los diversos stakeholders en el éxito de este.

Se observa que los negocios mineros ya no se pueden seguir administrando con visiones unilaterales de los ejecutivos superiores, que buscan maximizar el valor de las acciones en el corto plazo, como lo demuestran los notables errores de algunas grandes corporaciones, que han derivado en los conocidos cambios de algunos de sus CEOs. El negocio minero es de largo plazo y requiere el liderazgo de resistir presiones efectistas de corto plazo y privilegiar la sustentabilidad de sus negocios en el horizonte que caracteriza a las inversiones mineras, tanto en los resultados económicos como en la aceptación de las comunidades donde desarrollan sus operaciones.

Se requiere que toda la organización entienda los riesgos de aumentar los costos fijos, al mismo tiempo que las empresas implementen atractivos sistemas de rentas variables, que varíen de acuerdo con la rentabilidad del negocio, y permitan que todos su trabajadores y colaboradores se beneficien en los periodos de mayores utilidades.

Las “licencias para operar y para prosperar” ya no se obtienen o mantienen solo basadas en parámetros técnicos, diseñados aisladamente, sino que requieren de una gestión activa con todos los stakeholders, en la diversidad de factores que los afectan, y en compartir con ellos los resultados obtenidos. El gran dilema de cómo se comparten los resultados de la empresa, entre el justo retorno a los accionistas que arriesgan su capital, los trabajadores que operan y producen, y otros stakeholders requiere un nueva mirada, acorde con las variables cíclicas del negocio y los nuevos escenarios que estamos enfrentando en los tiempos modernos.

Aunque aún no se visualiza muy cerca un ciclo de bajos precios, parece oportuno recordar el sabio consejo de los antiguos y experimentados mineros que predicaban que para ser exitoso en el largo plazo hay que tener la disciplina de mantener una organización visionaria, ágil y austera en la época de las “vacas gordas”, para así mantenerse rentable o sobrevivir en el ciclo de las “vacas flacas”.