La reciente Edición Especial de revista Qué Pasa Minería abarcó las problemáticas que enfrenta el área de Recursos Humanos en la industria, donde Downing Teal Chile también dio a conocer su visión sobre este escenario.

Es muy conocida la estrechez de recursos humanos que enfrenta la industria minera desde hace un tiempo, situación que también abarca a los profesionales del sector.  Frente a esto, Ricardo León, gerente general de Downing Teal, comenta en la Edición Especial de Recursos Humanos de Qué Pasa Minería, que este escenario se debe principalmente al desbalance entre la oferta y la demanda de ejecutivos, producto del rápido crecimiento que ha experimentado la industria minera en los últimos años. Esto se debería a que el alza generalizada de precios de los commodities a partir de 2006, dio pie a una natural y rápida expansión. “La industria sale con mucha energía a desarrollar nuevas capacidades de producción, desde exploración básica hasta proyectos de expansión”, dice León, añadiendo que frente a un crecimiento de esta magnitud no es posible generar una mayor dotación de personas de un día para otro.

 

A esto, León agrega que “formar a la gente para que adquiera el know how toma varios años. Este país se demoró 35 años en desarrollar el know how minero que actualmente tiene. No lo haces en 2 ni en 4 años, entonces, ésa es la situación que se ha vivido los últimos 6 ó 7 años”. León sostiene que el último año esta fuerte escasez ha sido menor porque el mundo de los proyectos se ha recogido y porque la industria entró en un período de ordenamiento.

 

Pero esto no ocurre sólo en Chile. Este cuadro también se repite en otras partes, lo que estresa aún más la demanda por profesionales. A esto León afirma en el artículo que "es un tema global. Y en el caso particular de Chile, se presiona más el mercado, porque todo lo que ocurre dentro del mundo andino, llámese Perú, Ecuador, Colombia o Argentina, descansa sobre este know how que ya se desarrolló en Chile”. El artículo añaque que en los últimos diez años comienza a cobrar fuerza en la minería el concepto de calidad de vida, lo que llevó a las compañías mineras a readecuar sus turnos, haciéndolos más livianos. Así se han acortado los días de trabajo y se han alargado los de descanso.

 

El consultor senior de Downing Teal, Claudio Rodríguez, explica que antiguamente se trabajaba en turnos de 10 días de trabajo y 4 libres. “Hoy día se trabajan 4 días y se descansan 3, hay otras minas que trabajan 7 días y descansan 7. Entonces, eso también tuvo un efecto en muchas posiciones técnicas y profesionales, donde más afectó, porque se duplicaron o se requirió un porcentaje de mayor dotación”.

 

Sobre el punto mencionado por Rodríguez, el artículo agrega que "el concepto de calidad de vida tiene que ver con cambios de las generaciones más jóvenes, que privilegian cada vez más opciones de trabajo más compatibles con la vida personal. En ese sentido, no todos parecen estar dispuestos a trabajar en turnos y lejos de los centros urbanos".

 

En la industria se reconoce que la minería está tratando paulatinamente de hacerse más atractiva desde el punto de vista de la calidad de vida, asumiendo que siempre va a tener un handicap: la ubicación geográfica de la mina está allá. Así aparece como solución tener en la faena la menor cantidad de gente posible y en las mejores condiciones, y con un mejor sistema de turnos. “Es un cambio gigantesco de cómo venía organizada la industria”, asegura León.

 

Un escenario que enfrenta también el sector energético, donde, según Rodríguez, la mayor estrechez de profesionales en el ámbito de la energía se da en áreas gerenciales que no son eléctricas propiamente tales, como gerentes de finanzas, control de gestión o contraloría. Agrega que esta industria sí sufre de falta de gente en los proyectos, ya que éstos requieren mucha ingeniería y construcción dura, y muchas empresas de este tipo trabajan para la minería y para el área eléctrica.

 

Otro tópico que es analizado en el artículo tiene referencia a los futuros profesionales. Al respecto el gerente general de Downing Teal explica que 15 ó 20 años antes de la subida de precios de la industria había un interés en declinación de los jóvenes por estudiar las carreras de ingeniería dura, y que, por tanto, cuando vino la explosión de crecimiento, ya había una interrupción en la reposición de los profesionales.

 

Una realidad que ha cambiado notoriamente. Se ha incrementado muchísimo la cantidad de alumnos estudiando las carreras de Geología e Ingeniería Civil de Mina. En ello ha influido la constante divulgación de que las más altas rentas recaen en estos profesionales. “En los últimos 2 ó 3 años, a lo menos, se ha quintuplicado la cantidad de universidades privadas, fundamentalmente, que están dando la carrera de Minería”, detalla Rodríguez.

 

En ese sentido, el ejecutivo afirma que, considerando los últimos 4 años, el crecimiento de las universidades nuevas que están formando geólogos y, sobre todo, ingenieros de mina, es lejos más alto que la curva de crecimiento de la industria.

 

Fuente: Qué Pasa Minería