Fuente: Minería Chilena

Por Iván Violic

Históricamente la minería ha sido una actividad cíclica, normalmente asociada a factores macroeconómicos globales, pero esta vez parece que las razones del ciclo actual se originan en prácticas de gestión corporativa de algunas empresas multinacionales, agravadas por algunos factores locales.

 

Hace un par de años estábamos en medio de un boom de proyectos, con las empresas de ingeniería y construcción sobrevendidas, al nivel de afectar la calidad de sus servicios y a un alto costo. La escasez de personal calificado era alarmante, los equipos principales tenían plazos de entrega larguísimos y los costos de producción crecían a un ritmo insostenible en el tiempo. Es interesante analizar por qué pasamos bruscamente de esa actividad frenética a una calma expectante, con niveles de precios del cobre que se mantienen sobre US$3 la libra y un margen de utilidades que ya quisieran otras industrias productivas. 

En ese periodo observamos que algunas de las grandes empresas multinacionales, con altos niveles de caja, invirtieron billones de dólares en proyectos que no resultaron tan rentables, y dejaron que el negocio de las operaciones actuales y los proyectos de crecimiento se salieran de control. No es del caso generalizar, ya que algunas empresas locales o medianas se manejaron con prudencia y solo fueron afectadas por la dinámica general del sector.

Después del cambio de los más connotados CEO’s de algunas grandes multinacionales mineras, sus sucesores se han centrado en ordenar la casa, controlar costos y evaluar en forma más profunda los proyectos de crecimiento. Sin embargo, aún persisten desafíos importantes, como la escasez y costo de energía eléctrica, y algún grado de incertidumbre en el marco regulatorio que se aplica a la industria.

Parece que el mensaje de las grandes compañías ha sido entendido y está volviendo la sensatez a todos los involucrados, ya sean empleados, proveedores, empresas de ingeniería y construcción y organismos regulatorios (con la lamentable excepción de algunos sindicatos que mantienen una visión de muy corto plazo). Ya se ven indicios de que el escalamiento de costos se está controlando, que los proyectos se están estudiando mejor y se planifica su ejecución en forma más sólida y eficiente.

Como reflexión final, se aprecia que se está enmendando el rumbo en una senda más sólida y confiable, con una buena gestión gerencial y un mejor enfoque de relaciones con todos los stakeholders, junto a una mayor apertura a manejar proactivamente todas las externalidades que crean nuestras actividades.

Esto nos permite mirar con optimismo los próximos años de la industria, en la medida que se continúe dirigiendo las empresas con una perspectiva de largo plazo y que se retome un ritmo de crecimiento más sólido y confiable. Es importante no perder el enfoque de las variables claves, que a través de la historia han demostrado ser los factores críticos de éxito en los negocios mineros: gestión moderna de personas y organización, excelencia operacional, productividad y control de costos, sustentabilidad de sus operaciones, junto a una gestión eficiente y efectiva de los proyectos.

Fuente: http://www.mch.cl/columnas/mineria-en-un-ciclo-economico-o-de-gestion/