(Fuente / Que Pasa Minería)

 

Cinco universidades australianas y la organización CSIRO han trabajado para dar con una sola visión país -minería hacia el 2040. Éstos son los resultados del primer estudio que podría revolucionar esta compleja relación a nivel mundial.

Por América Rodríguez A. 

Es el año 2040 y la prosperidad de la economía australiana es el resultado de décadas de decisiones estratégicas sobre el futuro, poniendo en jaque las estrategias a corto plazo del gobierno y a la industria (minera), centrada en capitalizar los altos precios de los commodities. No es la introducción de una película o un libro futurista, es la forma en que la minería australiana planea ser vista por sus grupos de interés hacia el año 2040.

Para ello, una serie de organizaciones, empresas y universidades participaron en la elaboración de un documento estratégico en materia de minería y sustentabilidad denominado Vision 2040: Mining, minerals and innovation, el que fue elaborado por un grupo de académicos de cinco universidades de Australia agrupadas en el proyecto “Cluster de colaboración del futuro minero”.

Tras un año de diversos estudios que incluyeron análisis de casos, encuestas y foros, en los que participaron más de 150 stakeholders de ciudades como Melbourne, Sídney, Brisbane y Perth, se reunió la información de los grupos de interés directos de la industria minera, los que plantearon cómo creen que debería ser la minería en Australia en el futuro, y a su vez revelaron cuáles son los principales riesgos que ellos experimentan o perciben.

Las universidades de Queensland,Tecnológica Curtin, CQ University, Nacional de Australia, Tecnológica de Sídney y de la organización de investigación científica de
la Commonwealth, CSIRO, llegaron de esta forma a una serie de lineamientos para la minería en sus distintas dimensiones. Una tarea titánica que aún no termina.

Cambio de paradigma

Más de 150 stakeholders participaron en encuestas y conversaciones para definir los lineamientos que debería seguir la minería en Australia para el año 2040.

Con el levantamiento de las visiones sobre los beneficios, costos e impacto de la minería, los expertos lograron identificar el contexto en el que deberá trabajar la industria en el futuro, concluyendo que era necesario cambiar la forma de entender la “sustentabilidad y el compromiso con las futuras generaciones”, afirma el documento.

Si hasta hace 20 años la sustentabilidad era entendida como una herramienta para evitar el daño ambiental, mirando a la sociedad, la economía y el ambiente como tres factores con igual valor, según el Vision 2040, hoy se debería entender que es el ambiente la base que contiene a la sociedad y a la economía, y el que permite que éstas funcionen. Ese fue el cambio de paradigma.

Damien Giurco, director de investigación del Institute for Sustainable Futures de
la Universidad Tecnológica de Sídney, y uno de los realizadores del Vision 2040, afirma que el principal valor de este ejercicio es que levantó entre todos los stakeholders los problemas y riesgos que enfrenta este sector. Giurco agrega que esto les permite pensar hoy en una estrategia más integrada entre el futuro de Australia y el desarrollo minero.

“Creo que existe un problema a nivel mundial que tiene que ver con la falta de políticas a largo plazo en el desarrollo de la minería. Con el impacto de ésta, debemos discutirlo especialmente con la comunidad. Aquí (en Australia), las políticas públicas siguen siendo cortoplacistas, sin que logremos integrar a la industria y su impacto en su totalidad”, dice Giurco. En esta línea, el documento revela que los grupos de interés australianos desearían una mayor participación de las empresas mineras en la sociedad. Paralelamente, las encuestas realizadas revelaron que un 17% de los consultados consideran que la minería ayuda a desarrollar las regiones donde se ubica. En ese sentido, el Vision 2040 indica que el trabajo con la comunidad en Australia debe aumentar y que es vital para lograr un beneficio conjunto.

Lo que piensan de la minería

El ejercicio del Vision 2040 reveló que los stakeholders creen que es posible desarrollar políticas de largo plazo basadas en el desarrollo minero. Las encuestas fueron contundentes: Un 84% piensa que la industria y la comunidad deben desarrollar objetivos en común, mientras que un 88% considera que los excedentes de la minería deben invertirse en la comunidad nacional, en áreas como la educación, salud, infraestructura e innovación. Y no sólo eso, un 72% considera de suma importancia la creación de uno o más fondos de riqueza soberana, que servirán para invertir en las futuras generaciones. Sin embargo, un 92% de los consultados consideran que es necesario que la industria desarrolle medidas adecuadas al impacto que genera la minería en la economía, la sociedad y el ambiente.

Valorable es que un 88% de los encuestados considera importante crear una dirección de recursos para la minería, que vele por crear políticas para enfrentar la escasez de insumos y aumento de costos de la industria, como mano de obra, combustibles, entre otros. Por otro lado, un 80% piensa que es necesario desarrollar un sistema de seguimiento y de evaluación para garantizar que la producción refleje los verdaderos costos.

Este documento evidencia que en Australia la minería es vista como clave. Con el Vision 2040, los expertos esperan llegar a un acuerdo en torno a las expectativas y demandas a la minería, al levantar los riesgos que los stakeholders perciben, todo con el fin de sentar las bases de una estrategia, que será la segunda etapa de este trabajo, y que comenzará a mediados de este año.



Cómo se gestó esta iniciativa

En 2001, el indicador de tasa de inversión genuina del Banco Mundial situó a Australia como el país desarrollado que contaba con el menor tratamiento de externalidades asociadas a la minería. Un duro golpe para el país y el sector, que en parte gatilló la búsqueda de una estrategia para enfrentar futuros escenarios. Sin embargo, según Damien Giurco, las políticas gubernamentales han sido demasiado lentas en reaccionar. “No hay políticas con respecto al uso de suelo, al agua, a la energía, etc., y llegará un momento en que el no haber planteado una estrategia será muy dañino para la industria”.

El académico dice que el Vision 2040 ha permitido identificar los riesgos que enfrenta la minería dando una perspectiva más amplia a la industria, tratando de alinear las políticas del sector, generando así prácticas más acordes con las expectativas comunitarias y más innovadoras.

“Costó que al principio participara parte de la industria, pero conseguimos el apoyo que necesitábamos para esta primera parte del estudio”, cuenta. Adelanta que si en esta primera etapa se hizo el diagnóstico de los problemas que enfrentará laminería, la segunda parte -que sería publicado a mediados de 2012- consistirá en la estrategia para abordar estos problemas.